Una historia de nuestra comunidad
Nicole Henao
Estudiante
“Hoy en día, cuando la vida se pone pesada o me siento bajoneada, sé que cuento con mi instrumento y con profes de corazón noble con quienes me puedo desahogar, sabiendo que siempre me van a tender la mano.”

Antes de que la música se me cruzara en el camino, mi único refugio para escaparle a los problemas era irme a dormir. Vivía para cerrar los ojos. Pero cuando la música llegó a mi vida, me abrió las puertas a un mundo completamente distinto, lleno de color y esperanza. Y lo mejor no fue solo descubrir las notas, sino darme cuenta de que en este trayecto no estaba sola: encontré profes y compañeros que hicieron de cada ensayo un recuerdo inolvidable.
Hoy en día, cuando la vida se pone pesada o me siento bajoneada, sé que cuento con mi instrumento y con profes de corazón noble con quienes me puedo desahogar, sabiendo que siempre me van a tender la mano. Ya no soy sola yo; ahora somos un montón de soñadores que logramos transformar las notas musicales en algo mucho más grande: construimos una familia y un verdadero hogar».