Una historia de nuestra comunidad

Alicia Galeano

Estudiante

“Entré enfocada en el canto, pero mientras ensayaba, veía llegar a otros niños con sus instrumentos y los ojos se me iban detrás de ellos. Decía entre mí: “¡Uf, qué belleza cómo suena eso!”. Hasta que un buen día me le medí al piano... ¡y ahí empezó la verdadera aventura!”
Alicia Galeano

Me acuerdo tan claro como si fuera ayer... Hace unos años, un profe del colegio le mandó un correo a mi mamá contándole que yo tenía un talento innato para la música. Mi mamá me llamó sorprendida y con los ojos brillantes me dijo que ella no tenía ni idea. A partir de ese día, no había acto cívico en el colegio en el que no me llamaran a cantar.
Un día le dije a mi mamá, con toda la ilusión del mundo, que quería entrar a clases de verdad. Ella se puso la camiseta y empezó a buscar opciones por todas partes, hasta que por fin dimos con la academia. Entré enfocada en el canto, pero mientras ensayaba, veía llegar a otros niños con sus instrumentos y los ojos se me iban detrás de ellos. Decía entre mí: “¡Uf, qué belleza cómo suena eso!”. Hasta que un buen día me le medí al piano... ¡y ahí empezó la verdadera aventura!